El Alcalde de Móstoles, Esteban Parro, aseguró este fin de semana en Bailén, con motivo del acto de Hermanamiento celebrado en la ciudad jienense, que la “democracia española no tendría sentido sin los hechos históricos de Bailén y Móstoles”.
Parro encabezó la delegación mostoleña que acudió a esta ciudad, en la que también estuvieron los Portavoces del PSOE, Paz Martín, y del Grupo Mixto, Dolores Ruiz, con motivo de los actos de conmemoración de la Recreación de Histórica de la Batalla de Bailén en su Bicentenario.
Como se hiciera en Móstoles el pasado mes de mayo, uno de los actos organizados fue la firma del Acto de Hermanamiento entre ambas villas, que, según el regidor, “a pesar de la lejanía geográfica entre ambas, los avatares de la historia las han hermanado y han estrechado sus lazos”.
Tras referir los hechos acaecidos en Móstoles, que derivaron en el Bando de los Alcaldes, Parro aseguró que “el destino de la Guerra de la Independencia nunca hubiera sido el mismo sin Móstoles y Bailén”.
“El grito de libertad de Móstoles y la batalla de Bailén, serían los primeros anuncios de que una nueva Europa estaba naciendo, y en la que Napoleón ya no iba a tener sitio. El 19 de julio de 1808, junto a esta ciudad jienense, por primera vez en la Historia, la Grande Armée de Napoleón conoció su primera derrota militar”. Además, representó la conciencia de una Nación y de un ejército que se configura ya como un ejército moderno unido a su pueblo”.
“Ese día, por tanto, las legiones del General Dupont, que habían paseado sus águilas victoriosas por toda Europa, desfilaron por delante del ejército español y depusieron sus armas, dando un giro copernicano a la Historia moderna. 24.000 héroes, de la mano del general Castaños, derrotaron e hicieron prisioneras a las huestes francesas, que se estremecieron ante la unidad, cohesión y cooperación del espíritu de Nación que se estaba gestando en aquellos días. Desde entonces, lugares como Cerro Cerrajón, Zumacar Chico, el puente y la venta del Rumblar o los Cerros de San Cristóbal y del Ahorcado, son nombre claves de la historia militar española”, añadió.
En ese contexto, el Alcalde de Móstoles destacó que en esa batalla, “una vez más, los nombres anónimos, hicieron grande una Nación, la española que aún se estaba formando. Como María Bellido, la heroína bailenense que, con su arrojo, arriesgó su vida, en el fragor de la batalla, para ofrecer agua al General suizo Reading, que al igual que el resto de contendientes soportaban temperaturas más allá de los 40 grados”.
“Sin embargo, más allá del clima, el principal adversario que se encontró el ejército napoleónico fue el sentimiento de unidad de los españoles. La noticia se extendió por toda la península y forzó al rey José I Bonaparte a abandonar Madrid, además de poner en duda la aparente invencibilidad de los franceses. Napoleón tuvo que acudir a la península con un nuevo y numeroso ejército para consolidar su dominio. Y aunque pudo, durante un tiempo, reconducir la situación con su genialidad militar, los hechos sucedidos en Bailén y la primera derrota de los ejércitos franceses quizá fueron el primer aviso de los próximos sucesos en la historia europea”, dijo en el discurso. Por ello, podemos afirmar que el verano de Bailén acabó conduciendo al invierno de Rusia”.
Según él, “como ocurrió con el bando de los Alcaldes de Móstoles, la victoria española regó España de ilusión y cambió el rumbo de la Historia. Desde entonces, Bailén y Móstoles han caminado una historia en paralelo de lucha por las libertades y amor a la democracia”. |